Arepa Transgénico

¿Venezuela libre de transgénicos? ¡Va a ser que no!

La sociedad es históricamente reticente a la adopción de una nueva tecnología. La mezcla de miedo a los desconocido, desinformación y manipulación por parte del neoludismo lleva al rechazo irracional de herramientas modernas que nos mejoran la vida.

Una de esas herramientas es la biotecnología agrícola moderna y el gobierno venezolano es un vergonzoso ejemplo de ese disparatado rechazo. Sin embargo, una empresa pública bolivariana ESTÁ COMERCIALIZANDO TRANSGÉNICOS.

¿Cómo lo sé? ¿Qué tipo de transgénico? ¿Qué implicaciones puede tener? Vayamos por partes…

La revolución genética, desde el conocimiento de la estructura del ADN hasta la tecnología del ADN recombinante, ha permitido que la humanidad sea capaz de “moldear” los organismos vivos para utilizarlos con un fin determinado. Pero ojo, esta manipulación genética no es nada nueva, la venimos haciendo desde la invención de la agricultura (hace 7000 años, apróximadamente). De hecho, debemos nuestro crecimiento y evolución como sociedad a la domesticación (modificación genética “lenta”) de nuestros alimentos [el pibe Federico Espinosa habla de ello en “Una ensalada de fin de semana al natural… ¿natural?“].

Aspecto de los ancestros de la lechuga, zanahoria y maíz comparado con las variedades modernas. (Vía El Efecto Rayleigh)
Aspecto de los ancestros de la lechuga, zanahoria y maíz comparado con las variedades modernas. (Vía El Efecto Rayleigh)

La biotecnología moderna lo que ha hecho es acelerar y sofisticar los procesos en el mejoramiento genético de especies vegetales (también de animales, bacterias, virus), permitiendo la inserción de genes entre especies distintas y generando nuevos materiales (transgénicos) que mediante técnicas tradicionales no hubiera sido posible. Sin embrago no es un invento netamente humano, ya que la naturaleza produce sus propios transgénicos naturales.

Transgénicos naturales
Los transgénicos son un invento de la naturaleza

En la definición laxa de transgénico, entrarían entonces en ese grupo los árboles infectados con Agrobacterium tumefaciens, las bacterias intestinales de los japoneses, los áfidos de nuestros jardines, la babosa Elysia chlorotica, y nosotros mismos porque el 8 % de nuestro genoma es de origen viral.

El caso que nos compete es el del maíz, el cereal de mayor producción a nivel mundial. Esta planta presenta un grado de domesticación tal que es totalmente dependiente de la actividad agrícola, pues los procesos de selección y modificación genética mediante mejoramiento eliminaron por completo las características ancestrales de sobrevivencia en la naturaleza. No existe entonces un maíz natural o silvestre; es una invención humana.

El maíz es un alimento básico para los venezolanos, pues la harina precocida de maíz es empleada para la elaboración de las suculentas arepas ¡Son un manjar! Es por ello que la producción de este rubro debería cubrir la necesidad básica establecida por la demanda de la población. Pero para mantener y aumentar la producción, es necesario un suministro adecuado de semillas y desde 2005 importamos la mayor parte de las semillas. (A que lo ven venir…)

Arepa Transgénico
La arepa, hecha a partir de harina de maíz blanco, es el alimento más consumido en Venezuela, siendo ya parte de nuestra identidad, idiosincrasia y venezolanidad.

El número más reciente de la Revista de la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela publica un artículo firmado por Luis Díaz e Iván Galindo (uno de mis antiguos jefes) donde describen la detección de maíz transgénico en Venezuela. Y lo más escandaloso del asunto (y patéticamente paradójico e incoherente) es que el maíz proviene de una empresa gubernamental ¿QUÉ TAL?

Recordemos que desde el año 2004, el presidente Chávez declaró a Venezuela como “país libre de transgénicos” y que el pasado 14 de octubre la Asamblea Nacional aprobó la nueva Ley de Semillas (Antitrangénicas) en 1ra discusión; un documento que, de ser aprobado tal como está, nos sumiría en la más profunda hambruna.

Lo autores analizaron en 12 cultivares de maíz comerciales (10 públicas y 2 privadas) y 2 provenientes de pequeños agricultores; incluyendo como controles 1 una variedad de maíz autóctono (negativo) y una variedad transgénica argentina (positivo), con el objetivo de detectar marcadores específicos de organismos genéticamente modificados.

Haciendo uso de un ensayo que recuerda a las pruebas rápidas de embarazo, en la que aparece una banda de color si es positivo (sé lo que se siente al aparecer una bandita de esas…), los investigadores fueron capaces de detectar la presencia de la proteína Cry1AB en una de las variedades provenientes de una EMPRESA PÚBLICA. Esta proteína, conocida también como Bt, resulta tóxica para insectos lepidópteros (plaga del maíz) y es producida por un gen de la bacteria entomopatógena Bacillus thuringiensis var. Azawai

deteccion transgénicos
En la aplicación de las tiras de flujo lateral se detectó la presencia de la proteína Cry1AB, en plántulas de maíz, en una muestra comercial del gobierno venezolano.

Una estrategia para saber si un alimento está modificado genéticamente, consiste en detectar (mediante técnicas de biología molecular) algunos rasgos comunes que poseen este tipo de organismos. Por ejemplo, para que un transgen (el gen cry1ab en este caso) se exprese y funcione debe poseer una secuencia promotora aguas arriba. Esto se logra insertando una secuencia de un virus (del mosaico de coliflor) conocida como P35S. Pero además debe asegurarse que solamente se exprese lo que uno desea, así que hay que detener la expresión con una secuencia específica para ello, llamada terminador. Suele utilizarse el terminador Tnos procedente de Agrobacterium tumefaciens. Como ven, el diseño y construcción de un transgénico es meticuloso.

Contrucción transgénico
Esquema básico de la construcción típica para obtener un transgénico. El transgen (gen de interés) se flanquea de sendas secuencias que permiten la expresión (P35S) y la terminación (Tnos) del rasgo que se busca.

Los investigadores aislaron el ADN de todas las muestras y procedieron a averiguar si poseían las secuencias P35S y/o Tnos. Los resultados estuvieron en concordancia con la detección de la proteína Cry1AB, pues la amplificación de ambas regiones se logró para la misma muestra gubernamental.

Detección transgénico pcr
Electroforesis en gel de agarosa de los productos de PCR procedentes de la amplificación de las secuencias P35S y Tnos. Se señala la detección de ambas secuencias.

Además buscaron la presencia del gen pat, cuyo producto (la enzima fosfinotricina-N-acetiltransferasa) confiere resistencia al herbicida glufosinato de amonio, con resultado igualmente positivo [el gen pat es obtenido de la bacteria Streptomyces viridochromogenes]. Como si se tratase de detectives de CSI, los autores hallaron pistas suficientes para determinar que esa variedad de maíz transgénico es el conocido como TC1507, el cual fue registrado en 2006 por las empresas Pioneer Hi-Bredd international y Mycogen Seed.

Esta variedad transgénica comercializada por el gobierno de Venezuela no representa ningún riesgo para la salud, ni nutricional, ni ambiental (según se desprende de los ensayos clínicos obligatorios para su uso). Además ha dejado buenos dividendos a los productores de los EEUU, Canadá, Argentina, Colombia, Brasil y Europa, regiones donde ha sido aprobado.

No es difícil imaginar cómo llegaron estas semillas al campo venezolano. Nuestro mayor campo de producción y granero es la ciudad de Puerto Cabello, por donde entra la mayoría de nuestros alimentos. Nuestra nutrición es totalmente dependiente de las importaciones de productos agrícolas y en el contexto del auge de la producción de transgénicos,  la falta de controles de bioseguridad en las aduanas y la urgente necesidad de abastecer la demanda nacional, era solo cuestión de tiempo un evento como este.

Venezuela importación transgénicos
La principal producción agrícola venezolana viene de Puerto Cabello ¿Cómo no entrarían en nuestro territorio los transgénicos si nos estamos quedando solos en esta movida espiritual, ideológica y anticientífica de los antitransgénicos?

Lejos de ser una alarma social, pretendo con estas líneas hacer un llamado a las autoridades y al público para sincerar la tozuda posición antitransgénica. Se prohibe su uso, comercialización e investigación, pero se importan toneladas de ellos ¿Beneficiando entonces a quién? Los transgénicos NO son malos para la salud humana ni animal (incluso algunos son nutricionalmente mejores que los alimentos convencionales), benefician al medio ambiente, la producción y rendimiento son mayores y los productores obtienen mejores ganancias.

No es razonable oponerse a su uso. Y muchos menos en la Venezuela escasa de alimentos de hoy.

 Para saber más:

Díaz e I. Galindo (2014) Detección e identificación de eventos asociados a organismos vivos modificados en semillas de maíz (Zea mays L.) en Venezuela empleando métodos de inmunoensayo y análisis por PCR. Rev Fac Agron UCV, 40(1): 37-49.

27 pensamientos en “¿Venezuela libre de transgénicos? ¡Va a ser que no!”

  1. Hola Felix, muchas gracias por este articulo. Al final me quedé con la duda de cuál empresa pública bolivariana está comercializando los transgénicos? Necesito esta aclaración para mis propias dudas y para una tesis. Muchísimas gracias de antemano, amigo!

    1. Hola Mariana. Gracias a ti por leerlo y dejar tu comentario. Con esa duda nos quedamos todos, pues los que hicieron la investigacion no publicaron el nombre. En cualquier caso, lo relevante del asunto es resaltar la hipocresia con que el gobierno trata este tema y como denosta a la biotecnologia agricola (obedeciendo a una ideologia profundamente anticientifica) sin ningun tipo de fundamento basado en evidencias. Mucha suerte con tu tesis.
      (Va sin tildes)

  2. Estimado Félix,
    Más allá de las estadísticas y las publicaciones científicas, existe una postura individual que nada (o así ha sido divulgado) tiene que ver con el método científico. Es evidente que utilizas tus títulos para promocionar una opinión personal, que si bien es compartida por quienes reciben las ganancias de los derechos de propiedad de esos desarrollos tecnológicos y otr@s adeptos a la idea, no dejan de ser eso, opiniones. Yo también soy biólogo molecular. Yo trabajo con cáncer. Yo también leo, en varios idiomas. Y digo esto no para restarle importancia a tu opinión, sino porque conozco los mecanismos de descalificación que utiliza el sistema jerárquico en el que hemos sido formados para ganar respeto y autoridad sobre l@s otr@s.
    En primer lugar, no quiero dejar pasar la oportunidad de sumarme a quienes piensan, sienten o defienden (desde cualquiera que sea su experiencia) la noción de que los organismos modificados genéticamente son nocivos para la salud. No sólo para la salud, para el ambiente, la economía y la sociedad. No todo “progreso” es positivo y la introducción, o mejor dicho, la dispersión de estas semillas transgénicas es un excelente ejemplo de ello. Les regalo algunos argumentos que pueden corroborar por ustedes mismos en las casi infinitas fuentes de información que ofrece hoy en día la tecnología.
    Para empezar, es de hacer notar que de todos los organismos modificados genéticamente (OMGs) que se han generado hasta la fecha (léase bacterias, virus, células de levadura, insectos o mamíferos, ratones enteros y hasta cerdos!) NINGUNO, con la excepción de las semillas transgénicas, ha sido “liberado” de los laboratorios, sean académicos o industriales. Hasta ahora se ha tenido la precaución, intuitiva si se quiere pensar así, de destruirlos una vez cumplida su función. No sabemos qué pasaría en el experimento mundial de comenzar a contagiarnos con virus que ataquen nuestras células germinales o ser trasplantados con órganos de cochino, pero a eso sí oponemos resistencia, por mucho que la ciencia trate de convencernos de lo contrario.
    Extraña entonces, si se tiene una visión ingenua de lo que es la economía de mercados, que sea precisamente algo que privatice el derecho a la alimentación (imaginemos por un momento el poder que ello implica) lo que salga al mercado sin los tropiezos y las regulaciones por las que han tenido que pasar, por ejemplo, la insulina recombinante o los xenotransplantes (estos últimos jamás lo lograron, dicho sea de paso). Extraña más aún que sea una semilla, es decir, un ente que puede transmitir la modificación genética de forma vertical, tal como ocurriría con un embrión (algo que ha generado polémicas tremendas desde varios puntos de vista), lo que logre salvar estos obstáculos. Cabe destacar que a pesar de que la transferencia horizontal de material genético ocurre en la naturaleza, todos los seres vivos cuentan con mecanismos para contrarrestarla en mayor o menor grado. La evolución ha favorecido ambos mecanismos (los que promueven la transferencia horizontal y los que la impiden) de manera que ocurran a una velocidad que es, por los momentos, adecuada a la velocidad de evolución de los seres humanos. La tecnología de ADN recombinante acelera vertiginosamente esa velocidad (algo parecido a lo que hacemos para calentar aceleradamente el planeta), cosa que los organismos de más lenta evolución como el ser humano (a diferencia de por ejemplo los virus y las bacterias) no estamos en capacidad de hacer frente. “Evolucionar” hacia un contexto en el que los seres humanos podamos tolerar modificaciones genéticas (y ambientales, si se diseminan como se hizo con las semillas transgénicas) de esta magnitud podría implicar la desaparición de la especie humana. La evolución no modifica individuos para que sean más fuertes a un contexto particular, sino que deja morir a aquellos que no la soportan (que pueden ser todos los individuos de una especie, tal y como hemos hecho con miles de especies animales en los últimos 100 años al modificarles su habitat).
    Hablando de habitats compatibles con la vida de los humanos, es de hacer notar que los niveles de herbicidas que se utilizan sobre estas plantas resistentes son superiores a los utilizados en cultivos tradicionales. Incluso utilizados en las dosis tradicionales, los herbicidas causan efectos nefastos sobre la salud. No hay que irse fuera de las fronteras para saberlo: Calabozo tiene índices de malformaciones congénitas de casi el doble que la población mundial debido a las altas concentraciones de herbicidas a las que es sometida la población. Imaginemos ahora los niveles a los que pueden llegar si ya las plantas no nos sirven de indicador de que hemos ido demasiado lejos. Este efecto no solo afecta a los humanos, también a los microorganismos que viven en los suelos y ayudan a la adecuada descomposición de los nutrientes para que entren de nuevo en la cadena alimenticia. Y no hablemos del efecto de concentración de toxinas de esta cadena. Ya es conocido para el DDT, no es diferente para estos herbicidas presentes en todos los cultivos que no son orgánicos.
    Ahora, asumamos por un momento que los resultados de Séralini sobre el efecto de las semillas transgénicas sobre los niveles hormonales, los tumores (los ratones usados en sus ensayos desarrollan tumores espontáneamente, como todos los mamíferos incluyendo al ser humano, pero comiendo transgénicos aumentan, la diferencia es estadisticamente significativa), el riñón y los intestinos son despreciables. Ahora pensemos en un mundo donde la tierra contenga un veneno (los herbicidas son venenos, ninguno es biodegradable ni ecológico, por eso es que matan seres vivos) que impida que crezcan cultivos no transgénicos por un determinado número de años. ¿Qué se siembra?¿qué se come? se come si el dueño de la semilla quiere que comamos, si no, no. Entonces, esa tecnología, que podemos discutir si es apropiable en la práctica o no, se convierte en una nueva arma de control de masas. Como si no tuviéramos suficiente con los medios de comunicación, que consiguen hacernos beber algo que no alimenta, produce diábetes y obesidad en la población y te propone que aun así seas más feliz, sólo por mencionar un detalle. Más poder para el 1% más rico del planeta y sus tecnócratas. Algo que no deja de ser efectivo en adormecer conciencias.
    Por otra parte, ¿no resulta ni siquiera ligeramente sospechoso que precisamente una investigación sobre toxicidad crónica, que refuta lo obtenido por los investigadores de las propias empresas comercializadoras, sea vilipendiado de la forma que se hizo con Séralini?¿Cuál puede ser el interés entonces de este investigador?¿Va a sacar él otro producto que va a hacerle la competencia? No es el caso.
    Por último, creo que la opinión de todo el mundo merece ser respetada. Bajo ningún motivo, con el poder conferido por ninguna “autoridad” etérea, tenemos derecho a descalificar las opiniones de otr@s. Te felicito por tu blog, resulta muy llamativo. Sin embargo, siento que en este momento de tu vida se encuentre contaminado esa arrogancia “del que sí sabe”. Espero que puedas superarlo y te conviertas, más que en un buen científico, en un excelente ser humano. Nos hacen falta ambos en este planeta.

    1. Hola Jaheli,

      No es mi intención utilizar mis títulos académicos para promocionar mis opiniones en mi blog. Todo lo que he escrito esta referenciado y basado en fuentes; simplemente procuro comunicar lo que dice la ciencia en ciertos temas. Si esa es la sensación general que tienen mis lectores (arrogancia, ínfulas de autoridad o descalificaciones personales), probablemente deba hacer una revisión de mis formas en pro de la divulgación científica rigurosa y de calidad. Esa que tanta falta hace, sobre todo en nuestro país. Consideraré tu visión de mí constructivamente.

      Quiero que sepas que entiendo bastante tu preocupación con respecto a la dominación de la economía de mercado. He estado mayor parte de mi vida de ese lado: indignado y sufriendo por las injusticias políticas y sociales, por el poderío económico supranacional y preocupado por la hegemonía del capital trasnacional. Sin embargo, con el tiempo (tal vez la paternidad y vivir en distintos países) me han hecho hacerme más preguntas de las habituales y a cuestionar incluso mis propios paradigmas ideológicos. Al punto de, como si se tratase de alguna hipótesis o teoría científica, he llegado a falsear algunas. Por ejemplo con el tema de los cultivos transgénicos.

      Cuando Cuba desarrollo, sembró y comercializó maíz transgénico (desde 2012) fue una bofetada que me dislocó el “antiimperialismo agrícola”: un país pobre, comunista, embargado… que puso a sus científicos a crear una variedad de maíz resistente a sus plagas y a herbicidas, libre de patentes. Ahora los agricultores maiceros cubanos tienen unos rendimientos mejores. Ahí caen todos los argumentos del poderío multinacional, del 1 % más rico, de la seguridad alimentaria… Cuba por poner un ejemplo de un país gobernado por la izquierda clásica. China ni hablar, son reyes en la investigación de transgénicos. Otros desarrollos públicos (financiados con dinero público, en instituciones públicas, por científicos del país que cobran un salario de funcionario) se han hecho en Argentina, Brasil, España, Bangladesh, Uganda, Ecuador, Costa Rica, Chile, Nigeria Sudáfrica, Kenia, Filipinas, Indonesia, Colombia, Inglaterra, Australia, EEUU, Canadá.
      Como ves, el temor porque las trasnacionales nos dominen y acaben con lo humanidad debe ir diluyéndose.

      Con respecto a los daños a la salud o al medioambiente la ciencia ha sido bastante clara. Son tan seguros como los alimentos convencionales. Las “casi infinitas fuentes de información” que mencionas creo que son más bien de desinformación: documentales de youtube, portales ecologistas o agrupaciones agroespirituales no son fuentes de información alguna. Y del Seralini, bueno, la revista que lo publicó originalmente se retractó de publicarlo. Eso ya lo dice todo.

      El problema de los herbicidas no es intrínseco de los transgénicos, sino de la agricultura en general. De hecho, los cultivos resistentes ameritan menos uso (en frecuencia y en cantidad) de pesticidas. Es justo lo contrario. Piensa que para que se apruebe la comercialización de un transgénico, el producto debe superar satisfactoriamente muchas pruebas que demuestren su inocuidad en la salud y el ambiente. Son muchos años de investigaciones y varios millones de dólares los que se deben invertir para que u transgénico pueda ser aprobado para consumo humano. No se liberan a la ligera.

      Ahora, ¿no te perece injusto para los campesinos y agricultores venezolanos no ofrecerles todas las opciones que existen para que produzcan nuestros alimentos? ¿No es acaso injusto importar toneladas de alimentos derivados de cultivos transgénicos de nuestros países vecinos? ¿No es injusto beneficiar con nuestro dinero, a través de las importaciones, a los científicos y agricultores extranjeros en detrimento de los nuestros? ¿Por qué prohibir que investiguemos los científicos venezolanos cómo, por ejemplo, hacer resistente la lechoza del Sur del Lago a los virus autóctonos? ¿Por qué vestir ropa de algodón transgénico, comer alimentos que han sido fabricados con transgénicos, inyectarnos vacunas transgénicas, lavar nuestra ropa con detergentes que tienen enzimas transgénicas… pero prohibirles a los campesinos venezolanos la posibilidad de mejorar sus vidas (por los mejores rendimientos) de los cultivos transgénicos? ¿Es razonable comprometer nuestros campos a una producción de alimentos que no satisface nuestra demanda interna de alimentos? ¿Una ley de semillas que solamente promueve lo ancestral y el conuco aliviará la crisis actual venezolana?

      Las evidencias me han convencido de que es un error rechazar la biotecnología agrícola moderna. No lograremos alimentar a una población creciente (usando menos agua, menos tierra y en un planeta calentándose cada vez más) si no usamos todas las herramientas que tenemos disponibles: convencionales, ancestrales y modernas.

      Saludos y gracias de nuevo.

  3. Yo simplemente te recomendaré un documental: El mundo según Monsanto.
    También hay un libro con el mismo título.
    Ellos sí que se documentaron bien y lo demuestra el hecho de que Monsanto no pudo hacer ni una demanda a las personas que trabajaron para ayudar a la gente a entender este problema. Amigo, el problema no es solo que sea malo el uso de transgénicos tanto para la tierra y la naturaleza como para la salud, sino que al hacer el acuerdo te conviertes en poco menos que un esclavo de esas empresas.
    Por favor, investiga qué atrocidades ha hecho Monsanto (la compañía de que la Venezuela compraría las semillas) qué clase de males ha hecho y pregúntate si quieres eso para Venezuela, si la respuesta es correcta, una de tres: eres extranjero y sin nada de empatía, odias al país, o no ves el problema porque hay gente que simplemente nunca abrirá los ojos a la realidad… Y otro, tal vez tu ganes algo con esto, no sé, no te conozco.
    Como periodista te diré que no voy a descansar en mi lucha por mantener las aguas y los suelos de mi país libres de esas “maravillas de la tecnología”. De igual forma la naturaleza siempre lo ha hecho bien sola, el problema somos nosotros.
    Y no des la excusa de que habría más comida para la gente. Millones de toneladas de comida es botada al año INTACTA, EN PERFECTAS CONDICIONES (a ti que te gustan los estudios científicos, busca esta información. Es verdad, no hace falta comida sino consciencia). Así que solo debemos aprender a comer. No modificar a la madre naturaleza, ya le hemos hecho mucho daño
    Por favor investiga bien lo que propones para mi país. Venezuela es un ejemplo mundial en la lucha contra esta maravilla innecesaria y dañina. Amo a mi país y me molesta que se proponga esto llevado de la mano de la ignorancia.
    Post data: averigua quien financió esos estudios científicos, aunque creas que son independientes por ser gubernamentales o académicos te sorprenderías.
    Ah, y ojo con las ratas o los sujetos usados en los estudios, no tienes idea de lo manipulado que puede estar este aspecto.

    1. Hola Julia.

      Lo siento si tu único argumento es esa compañía y tu fuente de información es youtube. El debate no es científico, donde existe consenso (sin conflicto de intereses) de que los OGM no son dañinos para la salud ni para el medioambiente. Ahora, socialmente e ideológicamente todavía hay mucha tela que cortar.

      La posición que defiendes será corresponsable del atraso científico de nuestro país. Con una producción científica paupérrima, fuga de cerebros y una tasa de competitividad minúscula, proponer la prohibición de la innovación científica es lo más primitivo que se puede hacer. Y peor si el área de prohibición es el agro, con nuestros anaqueles vacíos y los chanchullos a millón en los puertos.

      Mientras tu defiendes a una “Venezuela libre de transgénicos” (que por cierto la insulina, el algodón, algunas vacunas, los detergentes y mucha de la comida procesada y harinas que comes y de las que comen nuestro ganado son transgénicos), yo no descansaré en divulgar que la biotecnología moderna la podemos (Y DEBEMOS) usar a nuestro favor, tal como lo está haciendo CUBA (con sus transgénicos socialistas endógenos).

      Saludos.

      1. Si los estudios científicos que has investigado, son financiados por las mismas empresas que producen los transgénicos o supuestas instituciones que han tenido funcionarios de esos gobiernos trabajando en empresas de producción alimentaria y vuelven a instituciones gubernamentales (esto se conoce como Teoría de las Puertas Giratorias por ejemplo Monsanto y funcionarios de las Administraciones de Bush padre, Clinton, etc.), de seguro que son “muy confiables” esos informes científicos y estas apoyando una “buena causa”!!!…En todos lados hay intereses particulares y a quienes nos les importan las consecuencias y defienden este crimen a la naturaleza, condicionando el futuro de los pueblos como sea… Hay personas en el mundo está apoyado esto, no porque es bueno sino porque están poco informadas del tema o porque cada vez nos hacemos más dependientes de esta forma de cultivar. Aquí están algunos videos que pueden encontrar en la red que de seguro les hará pensar mejor este tema: “El futuro de la comida”, “9.70- SEMILLAS CERTIFICADAS”, “Comida Industrializada S.A.”, “La crisis agroalimentaria en México”, “Azúcar, veneno de la élite mundial para controlar a las masas”, etc. Para aquellos que le gusta la agricultura y quieren ser más productivos sin dañar el ecosistema les dejo esta sugerencia que sólo es el inicio, de ahí hay qué investigar mucho además de cómo ponerlo en práctica:” Introducción al diseño hidrológico con permacultura y keyl1”, “Introduccion al diseño hidrológico con permacultura y keyl2”,” LA REVOLUCION DE UN RASTROJO – Masanobu Fukuoka”, “Bill Mollison Permacultura… …O…” etc. Verán qué existen otras alternativas para cultivar sin ocasionar daños a nuestro planeta y manteniendo nuestra libertad para hacer uso de lo que la naturaleza nos ha regalado.

        1. Hola, Jose.
          Entiendo muy bien tu preocupación porque yo también la tuve en su momento. Es un tema sensible que uno debe tomarse su tiempo en comprender y digerir.
          La ciencia es un invento humano y como tal no está exenta de los vicios propios del hombre. Es decir, tienes razón en el conflicto de intereses en algunas publicaciones científicas. Sin embargo esa es la excepción, no la norma. Entes multinacionales como la FAO o la OMS recomiendan considerar a la biotecnología moderna como una herramienta más para la producción de alimentos. Pudiera no ser perfecta la ciencia, pero es lo mejor que tenemos para obtener evidencias que conduzcan nuestra toma de decisiones.
          En casi todos los comentarios percibo lo mismo, la idea de que la agricultura es natural. No, hermano. Es un invento humano. No solo no es “natural” arrasar bosques y dañar suelos, sino que nuestros principales alimentos no son tampoco naturales. El trigo o el maíz ancestral ha sido modificado hasta generar lo que conocemos hoy y que la gente comúnmente piensa que la naturaleza los proporcionó. Somos seres racionales que mejoramos los fenómenos y los productos naturales para nuestro beneficio, como lo hemos hecho con el fuego, la electricidad, la producción de medicinas, etc. Y lo mismo con nuestra comida. Crimen a la naturaleza son los derrames petroleros por negligencias, la caza furtiva, la sobreexplotacion de los mares… no lo es trabajar la tierra intensivamente para producir nuestros alimentos.
          Por supuesto que debemos hallar formas de hacer a la agricultura (y todas las actividades humanas) más amigables con el ambiente y no hay que descartar de ninguna alternativa que nos guie en ese sentido. La permacultura y la biotecnología son ambas alternativas a considerar, no son excluyentes. Y como tu bien lo dices, se trata de que al fin y al cabo los campesinos y agricultores tengan la libertad de elegir sus herramientas de producción y no condenarlos a medios de producción arcaicos. Que se informen de todas las tecnologías disponibles y que escojan libremente cual usar.
          Yo recomiendo que esos famosos videos de youtube no sean considerados como fuentes, ya que están hechos con el propósito de persuadir, mediante argumentos pesudocientificos y emocionales, hacia el rechazo de la ciencia en el campo.

          Un saludo.

  4. Hola Felix:

    Encuentro una inconsistencia en los resultados. La tira reactiva detecta la Cry1Ab pero el análisis por PCR (de la misma muestra) indica que es el evento TC1507. Ese evento no posee la proteína Cry1Ab sino la Cry1F. Por otro lado, no han determinado si se trata de una presencia adventicia que se puede dar, por ejemplo, si es semilla híbrida importada o los parentales han venido de afuera, o si las semillas no han tenido cuidado al manipularse y se han mezclado con granos importados (casi todos, transgénicos).

    Un abrazo y felices fiestas.

  5. 10. MAÍZ TRANSGÉNICO

    Recientemente en un estudio, ratas de laboratorio fueron alimentadas con maíz tratado genéticamente. Estas ratas sufrieron tumores, accidentes renales y daños en el hígado. Los animales de este test fueron alimentados con el maíz transgénico NK603 que actualmente está autorizado en Europa.

    http://www.msn.com/es-ve/recetas/noticiassobrecomida/20-alimentos-que-envenenan-tu-cuerpo-o-lo-hacen-envejecer-m%C3%A1s-r%C3%A1pido/ss-AAeVDYq?ocid=SK2MDHP#image=10

    1. Estimado Ricardo,

      Las ratas usadas en ese experimento son propensas a desarrollar tumores por sí mismas. El autor, Seralini, no fue metódico ni riguroso con los diseños esperimentales ni con la estadística. De hecho, su publicación fue eliminada de la revista que había decidido publicárselo. Desde luego que hubo conflicto de intereses ahí.

      Existe consenso científico en cuanto a la seguridad ambiental e inocuidad de los alimentos transgénicos. No exista una sola prueba, NI UNA, de los supuestos daños que algunas páginas (como el link que pasas, sin fuentes) y que documentales de youtube atribuyen a los cultivos biotecnológicos.

      El miedo hacia estos alimentos no hace sino mantenernos anclados en la dependencia y en el subdesarrollo. Mira por ejemplo lo que ayer pasaba en Argentina: http://www.minagri.gob.ar/site/institucional/prensa/index.php?edit_accion=noticia&id_info=151005144337

      Te invito a que revises bibliografía con base científica, no ideológica ni agroesperitual. Para la producción de alimentos debemos ser pragmáticos, el planeta lo necesita.

      Saludos.

  6. Que los trasgenicos no son malos? mira en youtube la cantidad de gente enferma en las granjas por usar los liquidos que funcionan con esas semillas y la cantidad de gente enferma en europa porque lleva comiendo esas porquerias desde hace años.

    1. Estimado(a) TRUTH,

      No existe ninguna evidencia científicamente documentada del supuesto efecto nocivo de los transgénicos hacia la salud o el medio ambiente. Los “documentales” de youtube desde luego que no son un fuente confiable de información. Están hechos para llenar de temores a la gente y por tanto generar rechazo hacia la biotecnología. Los grupos que lo promueven se mueven por sentimentalismo agrícola o cuestiones políticas, no científicos.

      Te invito a que seas muy crítico de esos materiales y busques siempre las fuentes y las bases científicas de lo que ahí se dice. Verás que no hay sustento.

      Un saludo y gracias por comentar.

  7. Interesante y completo articulo soy ingeniero agronomo egresado de la UCV productor del sur de Aragua siembro maiz amarillo y siempre sospeche de esto pero es parte de la hipocresía de esta “administración” estoy a la orden para cualquier trabajo de investigación

    1. Hola Pedro,

      Causa impotencia presenciar la retórica populista anti transgénica y a la vez ser testigo de este tipo de cosas. El desmadre de importación hace inevitable que esto ocurra. Lo sensato sería sincerar la situación.

      Gracias por ponerte a disposición. Es importante contar con productores ante este panorama desinformativo.

      Gracias también por pasarte, leer y comentar.

      Saludos.

      1. Por lo que entiendo… el peligro no esta en ingerir los productos transgenicos o hibridos,… el peligro esta en que los vegetales transgenicos han sido manipulados por lo general, para resistir agroquimicos y productos de fumigacion letal.. si siembras esas semillas y usas los agroquimicos y venenos recomendados para ese hibrido, entonces el cultivo resistira el veneno, pero tu cuerpo y el medio ambiente no… Es decir si tu en tu huerto siembras semillas transgenicas de forma artesanal y organicamente, sin elementos quimicos, entonces no habra peligro de daño a la salud.. creo que es asi?? … saludos!!

  8. Hola Felix

    Soy de la creencia que algo esta pasando con lo que consumimos porque cada día aumentan los padecimientos de cáncer y otras enfermedades que no le consiguen explicación. Como científico seguramente me vas a solicitar alguna evidencia que sustente mi comentario, y no la tengo, solo es mi percepción. Pareciera que los estudios que demuestran o recomiendan el consumo, fueron hechos a conveniencia económica de la industria y no por salud. Por eso hemos visto productos anunciados “aptos para el consumo” y años mas tarde advierten que no debemos consumirlo (ej. el cigarrillo). Al final el consumidor es la gran victima.

    1. Hola Adriana.
      Existe una explicación para eso que comentas, y es que el ser humano en apenas 100 años ha incrementado su esperanza de vida de unos 36 años a casi 80. El cáncer es una enfermedad degenerativa, esto es que requiere que tengas cierta edad para manifestarse (no todos claro, pero es la tendencia). Así pues, si vivimos mas años es mas probable que desarrollemos canceres. Entonces, no es lo que consumimos, ni cuanto consumimos, ni lo que usamos o dejamos de usar, es porque vivimos mas tiempo.

      Existen DOS metaanalisis (los estudios científicos mas potentes que existen) donde se evidencia la seguridad de los transgenicos, y es lógico, teniendo en cuenta que en la naturaleza se producen transgenicos a diario de toda la vida y nunca ha pasado nada.

  9. Amigo, difiero con usted en el tema de que los transgénicos no sean nocivos para salud. En algunos casos está comprobado como ocurre en el caso de la soya.

    1. Hola Carlos,

      No tengo idea del caso de la soya que mencionas ¿Podrías proporcionar los trabajos CIENTÍFICOS que lo demuestran? Soy el primer interesado en conocerlo. El link que enviaste no habla de ello.

      Existe consenso científico en que no solo que no sean nocivos para la salud, sino que alguno son incluso mejores que los alimentos convencionales. Por ejemplo, el Arroz Dorado o la Banana Biofortificada (http://felixmoronta.com/platanos-biofortificados-para-africa/)

      Saludos y gracias por comentar

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